Aviso.
En lo que termino de escribir esta, quiero avisarles que por ahora me mudare a esta pagina
http://when-you-get-lucky.metroblog.com/
les agregare a todos allá.
Domingo 19 de Febrero de 2012
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Miércoles 6 de Julio de 2011
El camino hacia un lugar incierto a donde los habían enviado, había sido el momento perfecto para que los 12 jóvenes se presentaran entre si y no fueran mas desconocidos. Entre el numero de mascotas, hermanos, profesión y descendencia, pasaron la tarde, sin dejar de andar entre el bosque.
-Bien... ¿Quién sigue?-
Benor miro a Yorit y le dio un punta pie que la hizo hacerse para adelante, acomodo sus gafas y hecho los pequeños cabellos que se habían desprendido de su trenza, detrás de su oreja. -pues soy Yorit Yurovski-
-¿Yurovski?- Jonathan le miro con atención. -ese apellido no parece ser Judío.
Ella se encogió de hombros. -no se mucho sobre mi familia vivía con mi madre hasta hace unos días. No conozco a mi padre biológico ni llevo su apellido, por eso soy Yurovski como mi madre.
Jonathan desvió la vista, parecía que todos ya estaban aburridos, tanto de andar como de charlar, además todas las historias que venían narrando antes sobre la familia de la cual provenían eran mucho más interesantes que la propia.
-Se que mi bisabuelo fue un comunista ruso- prosiguió ella, y al notar las miradas de interés puestas de nuevo en ella, siguió con el entusiasmo debido. -era un revolucionario de origen Judío, fue conoció por ejecutar a la dinastía Romanov.
-¿estas de coña?- Lester que hasta el momento había caminado mas rápido que los demás manteniéndose ausente de su estúpida conversación que mas bien parecía una terapia grupal andante, miro a Yorit con asombro. -¿estas diciendo que tu bisabuelo es el mismo sujeto que le voló la cabeza al zar Nicholás ll?
-El mismo- respondió ella con entusiasmo.
-¡Ja!- Lester curvo sus labios y dedico una sonrisa a la joven Yurovski, lo que la hizo enrojecer. -Tu bisabuelo es un gran personaje, aunque muchos lo ven como asesino.
-¡oh vamos! ¿Asesino?- la joven Isskar lanzo una risotada - Mientras gente moría de hambre en Rusia, esos Romanov portaban Joyería en las pijamas. Que bueno que tu bisabuelo les dio su merecido.- Formo una pistola con las palmas de su mano y uso sus dedos de cañón apuntando hacia el frente.
Se escucho como cambiaban de cartucho. -Que buenos efectos especiales Isk- se burlo Benor, al ver su ademan.
-Esa no eh sido yo.
Todos se quedaron en silencio, si podían escuchar las pisadas aproximarse, Lester jalo a Yorit y la coloco detrás de el, sin saber realmente a lo que se enfrentaban. Y así todos los varones, cubrieron con sus espaldas a las mujeres del grupo, esperando a que lo que sea que los amenazare se hiciera presente.
Yurovski apenas se atrevió a asomarse por encima del hombro del joven, y presionarlo un poco con su mano libre, ya que la otra mano, Lester la apretaba como si temiera que se la arrebatasen.
De entre los arbustos podían ver los cañones de las armas apuntarles, el miedo a lo que pudiera pasarles se apodero de ellos rápidamente. Finalmente apareció por el sendero que tomaban, un Hombre Joven, con cabello ondulado y castaño hasta los hombros, ojos negros y barbilla partida. Los miraba como si ya los esperara.
Dominique poso sus manos en su cadera echando a sus costados los extremos de su chaqueta, dejando ver las armas que poseía en el cinturón. Detrás de el se asomo una chica de estatura media. Tenía una nariz infantilmente pequeña aunque algo afilada y respingona, unos enormes y expresivos ojos marrones perfilados por unas largas pestañas negras. Los labios carmesí Y un espeso cabello negro y ondulado.
-No venimos a atacarles- musito Ahuv.-obviamente hemos tomando el sendero equivocado.
Evan alzo la mano y los cazadores que habían a los alrededores bajaron sus armas. -nadie toma este sendero por equivocación, lo hemos escondido del mundo.
-eso lo notamos, nos costo trabajo encontrarle, vera que no hemos venido aquí con ustedes, venimos a buscar a alguien mas pero creo que buscamos en el lugar incorrecto.
-Temo que esa explicación no me deja tranquilo- Dominique proseguía en el protocolo de intrusos.
Un extraño resplandor inundo la silueta de la chica en cuanto las manecillas marcaron las 12:00 a.m. en el reloj de Lester, como en aquel cuento de cenicienta, a diferencia que para ella, las 12:00, era cuando los acusadores se retiraban del trono celestial y volvían a tierra a torturar a los humanos, su brillo molestaba a cualquier ser inferior que rondara la zona y así les recordaba que alguien estaba ahí, vigilándoles.
-¿Es ella? Susurraron entre si.
Evan arqueo la ceja tras el comentario, al no saber la procedencia ni intenciones de los chicos, cubrió a Bel con su cuerpo al igual que ellos cubrían a sus compañeras. Pero fue en vano, Bel era demasiado curiosa y termino asomándose por su costado, llamando la atención una vez más de los jóvenes, pues sus ojos marrones se tornaron celestes y les sonrió con reconocimiento.
-Es un honor para nosotros conocerle y servirle en cualquier situación,discúlpenos por presentarnos de esta manera.
-no se disculpen- sonrió ella -será mejor que entremos a Betel, no es seguro hablar aquí.
***
Ew corto, gracias por sus comentarios y mp's c:
Viernes 24 de Junio de 2011
No sentía esas miradas insistentes desde que tuvo que hablar con los Brizuela sobre el nacimiento de Baeth.
Raphael saludo a Carlos con amabilidad, aunque con cierta frialdad y cinismo, señalo la silla en la otra punta de la mesa Geryon , Elathan, Bella, Kimberlie, y Charlotte estaban ahí también, incluso ese Ventrue con el que había ido a hablar en compañía de Aline. ¿Qué hacia Charlotte en medio de ese circo? No lo sabia, al igual que tampoco sabia como Kimberlie había salido de la retención de los cazadores, incluso del cuidado de Daniel.
Carlos tomo asiento justo enfrente de su padre. -Que agradable tener a mis varones de vuelta- decía Raphael acomodándose en su silla.
Carlos hizo un gesto de desacuerdo pero no protesto. Llevaba ahora ese traje negro y pañuelo escarlata que según su padre era elegante. Cambio sus cabellos alborotados, ahora estaban peinados hacia atrás. Tenía unas líneas apenas notorias que rodeaban su barbilla, recién comenzaba a crecerle barba. Y ahora su mano derecha poseía el anillo con la insignia familiar.
-Veo que ah retomado el control. Dijo Caín dejando la copa de vino sobre el elegante mantel de la mesa.
-Así es. Contesto Raphael complacido-y ahora me permito decir que mis nietos no fueron tanto una escoria pues tienen potencial.
Charlotte, intercambio miradas con Kimberlie y Carlos, pero no hicieron ningún comentario sobre las palabras de Raphael.
-Perdone padre- Interrumpió Kim dejando su taza- pero a mis hijos no los metas en esto.
-¿Cómo dices?-Raphael le miro con dureza.
-Que ellos no solamente llevan mis genes, también los de El- compuso el sentido de sus palabras para no sonar "Emocional". -Pueden...darnos la espalda.
-Tu hija tiene razón- le apoyo Caín secamente.
-Gracias- susurro.
-No las des- El demonio soltó un manotazo en la mesa -¡Ni Gracias Ni Perdón! Eso es para esas luciérnagas, esos perdedores débiles, no quiero volver a escuchar esas palabras.
Los ojos de Caín se habían oscurecido y sus facciones comenzaban a deformarse, un mechón de su cabello negro y largo callo sobre su frente, debido al ademan que hizo al exaltarse. Sus manos parecían mas garras que se adherían a la mesa como grapas en las hojas.
-Escucha a Caín- asintió Raphael quien termino su bebida y se levanto al sentir la presencia de sus invitados. Escuchaba como los traían a rastras y sonreía complacido.
Adirael soltó al joven rubio que forcejeaba -¡ebat'-kopat '!- maldijo en ruso el Romanov escupiendo el pie del demonio que los había llevado entre forcejeos ante Raphael.
-valla valla... que tenemos aquí...- Caín se incorporo sonriente y aplaudió mirando a los Jóvenes y dedico una mirada de satisfacción a Raphael. -pero si es Alexéi Nikoláyevich. - Miro a la rubia que venia con Balban, las lágrimas se asomaban a los ojos de Anastasia y se mantenían en los bordes de sus largas pestañas y luego, simétrica y lentamente fluían por sus mejillas pálidas. - Que vergüenza para la dinastía Romanov- El demonio hizo un gesto de asco al ver sus lágrimas. - La gran duquesa Anastasia Nikoláyevna Románova llorando como un crio sin su madre.
-¡Os repudio!- Grito la chica y detuvo su mirada en Carlos, le examino con admiración, no parecía ser el mismo ser benévolo que los había "salvado" a ella y a su hermano de una vil muerte sin honor. Ahora parecía estar feliz y de acuerdo con su naturaleza. Sus lágrimas de miedo se tornaron lágrimas de ira. -¡Sois un maldito traidor! ¡Le odio! ¡No hubiese dejado morir!
-Muertos están...- respondió Carlos sin darle importancia, ganándose la aprobación de los demonios anfitriones y provocando algunas risas en ellos.
-quizá...- Respondió Alexéi.-pero no podridos como vosotros.
Carlos se incorporo y camino hacia el jovencito que aun conservaba su adolescencia a pesar de que poseía mas de 100 años de vida, ese era el regalo que el les había otorgado a ese par de viejos, aparte de salvarles y recoger sus cuerpos que hábilmente el ejercito rojo había lanzado al bosque, alejándolos de su familia. El les devolvió su dignidad y ese insolente mocoso que yacía frente a el ¿se atrevía a insultarlo? No podía permitir semejante falta de respeto.
Alzo su brazo y dejo que descendiera precipitadamente hacia el rostro de Alexéi, con su palma abierta le propino una bofetada que lo lanzo varios metros lejos de el, arrojándolo contra los despampanantes adornos del vestíbulo., lo que hizo despertar el instinto animal y asesino que hasta el momento, el joven Romanov había logrado manejar.
Caín estaba vislumbrado con dicha escena, lo amaba, amaba la crueldad, si es que ellos pudieran amar algo. Les miro gustoso, como un padre orgulloso, no se molesto en detenerlos, continuo en silencio con esa sonrisa infernal.
Alexéi Lanzo un sonido que mas bien pareció un rugido al paso que Sobresalieron sus colmillos y se agazapo con agilidad frente a su agresor.
No era más el pequeño niño al que Distefano le había concedido el don de la inmortalidad. Era una bestia furiosa. Y a juzgar por su aspecto pareciera tuviera rabia.
-¿pero que hacéis?- Anastasia estaba anonada -...creí que era vuestro amigo.
-¡Escúchate Carajo! Eso es lo mas estúpido que has dicho Anastasia.
-Es suficiente.- Dijo finalmente Caín. -Si por mí fuera dejaría que se mataran entre ustedes -rio ante la ironía de la palabra. -Pero seria un desperdicio hijos míos.- Se aproximo a Anastasia y paso la yema de sus dedos por su rostro. Era tan perfecta, lo que necesitaba. Pero ese lado humano que aun conservaba no le servía de nada.
Anastasia no se atrevía a moverse, a pesar de tener gran habilidad, y fuerza sobrenatural ese demonio le hacia quedarse inmóvil, temiendo por segunda vez, por su "vida".
Sus uñas comenzaron a alargarse conforme acariciaba el rostro de la chica, y su sonrisa falsa se extendió, dejando ver una fila de brillantes dientes y filosos colmillos. Las uñas se incrustaron en el rostro de Anastasia. -¡Dejadme por favor!- Grito ella sintiendo las uñas dentro de su piel.
Alexéi se lanzo contra Caín con toda su furia contenida, pero no pudo siquiera derribarlo, al contrario fue recibido con un golpe que lo estrello en el piso y lastimo su columna, que por falta de sangre en su sistema no se regenero de inmediato.
-Estamos destinados a vagar por el mundo liberando a los humanos de su sufrimiento terrenal, nuestro destino y el de ellos esta unido por toda la eternidad, así ha sido por siglos y así es como debe ser.- Aproximo el rostro de la vampira a el y lamio su mejilla ensangrentada, y después la soltó tirándola al lado de su hermano. -y esos cazadores Joden nuestra existencia...- miro a Raphael. -Por ellos no podemos llevarnos pacíficamente con los humanos, siempre metiendo las narices donde no les llaman.
¡Nos respetaban!, ¡Nos temían!, somos una especie que ha perdido el orgullo de su existencia y que decadente, se precipita irremediablemente hacia su aniquilación. ¿Qué somos ahora? ¿Estrellas de Cine? Protagonistas de novelas de estúpidas humanas que no saben ¡ni una Mierda! de nuestra existencia- Conforme hablaba, su físico perdía su "perfección", el demonio estaba realmente molesto.
-Pasamos a ser mitología, cuentos de niños, leyendas de diversas culturas, pero muy pronto mis queridos hijos, pronto su padre les mostrara la gloria de su raza, y saldremos a la luz y no nos volveremos a esconder, ¡Jamás!
Alexéi comenzó a reír aun cuando lanzaba quejidos de dolor mientras se retorcía en la alfombra. -por si no lo no habéis notado somos prisioneros de la oscuridad ¡idiota!- siguió riendo con mas fuerza.
-Necesito discípulos nuevos- prosiguió Caín ignorando al joven. -personas que hagan de nuestra raza algo respetable y no los idiotas que han venido convirtiendo, se me ah ocurrido presentar a este par de inútiles a las cohortes vampíricas. O tal vez los lleven ante Lilith.
El nombre hizo que todos centraran su atención en Caín. No podía estar hablando de la misma Lilith que deshonro a Adán-¿Por qué me miran así?, voy a llevarlos con su madre, sin ella ninguno de nosotros existiríamos -decía orgulloso. -sigue refugiada en algún lugar resguardado en máximo secreto, hace poco salió y esa cazadora...- hizo una pausa y gruño - aun así su madre dirige nuestras vidas, ya que nuestra existencia está totalmente ligada a la de ella, si llegara a ser destruida, todos moriríamos, su poder preserva la vida de todos los vampiros del mundo.
-pues espero y le den muerte a esa hija de puta, así no tendrían de que gozarse parásitos endemoniados- continuaba el joven Romanov, agobiado por lo que acababa de escuchar y envuelto en temor que logro disimular insultándolos. Pero su opinión parecía importarles poco. Crujió sus dientes y miro a su hermana en el piso junto a el. Definitivamente eso era vivir un infierno.
Aléxei cerro los ojos y apretó los parpados con fuerza deseando estar en una pesadilla, y que al abrirlos el estuviera junto a su padre, a punto de recibir un balazo en la cabeza. Como debió ser en un principio. Como lo narraban los libros de historia... Deseaba estar Muerto.
-Dime...-sintió el aliento fresco sobre su mejilla, -si pudieras hacer pagar a esos bolcheviques por hacer caer a la dinastía Romanov ¿Lo harías?
-¿Cómo podría? ellos ya han muerto.- El vampiro evitaba mirarle, aun mantenía sus parpados cerrados con fuerza.
-Oh, pero que asno eres... ellos murieron pero dejaron regada su descendencia, dime Alexéi, si pudieras hacerles a ellos lo que ellos hicieron de tu familia... hacer que griten y clamen piedad, no un balazo no es suficiente, despedazarlos, sentir fluir su sangre sobre nuestros cuerpos, deleitarnos en su dolor, dime ¿lo harías?
Las escenas del día del asesinato de su familia repasaron la mente de Alexéi, ignorando las peticiones de su hermana de no obedecer a Carlos, el podía ver claramente su recuerdo, y era tan real que podía sentir el beso que su padre le dio cuando lo sentó sobre sus piernas, de hecho aun sentía el golpe en la rodilla, el siempre tan imbécil cayéndose, y todos cuidándole como si fuese un parasito por la estúpida hemofilia. Todo un inútil... Todos sus recuerdos se cegaron, y después escucho el estruendo, el crujir de su cráneo cuando la bala perforo su cabeza.
Entonces abrió los ojos de golpe, sus hermosos ojos celestes parecían centellar con luz propia como si el mismísimo infierno se viera reflejado en sus pupilas. Entonces respondió un "Si" con decisión y Rabia. Otorgándole una risa de satisfacción a Distefano. -Entonces hagamos pagar a esos bastardos Juntos Hermano.
Sábado 18 de Junio de 2011
Las manecillas del Big Ben marcaron las 11:27 p.m.
Raphael aspiro de nueva cuenta, sintiendo el aire llenar sus pulmones y después lo dejaba escapar con lentitud, como si se tratara de sacar el humo del cigarro para hacer figuras.
Desde que Moira había fallecido no había pisado tierra, se mantuvo en el inframundo huyendo del juicio del creador y obedeciendo a otro ser. Que tanto había cambiado el mundo, la última vez fue en Belsen 1933.
Pero la maldad en el ambiente seguía palpable, incluso un poco más pesada, camino entre los humanos en dirección contraria, escuchando sus pensamientos, sabiendo sus debilidades, haciendo que uno que otro tropezara por simple diversión.
-Estas demasiado deslumbrado por la vida de los humanos.
-¿deslumbrado? -Raphael miro a Saeltiel que yacía en la acera de enfrente, de pie mirando a su costado. -por supuesto que si, ¡Mira lo que hemos hecho en pocos años! -Exclamo con entusiasmo y prosiguió-, dime ¿Quién de esos bastardos se acuerda si quiera del Dios al que sirves eh? -cruzo la calle ignorando los autos que venían. -mi amo les ah dado lo que querían, riquezas, lujos, ídolos.
-Espejismos- atajo Saeltiel sin perder la cordura, y sin mirarle realmente.
-Espejismos que son mas reales que tu Dios y míralos son felices, pobres idiotas se conforman tan poco.
-Dios al que traicionaste Raphael- La voz del Ángel pareció de momento más aguda. -eras un servidor igual que nosotros.
-¡Un aburrido!- Raphael danzo por la calle, aspirando de nuevo -¿sientes eso? Maldad, este mundo esta podrido deberían dejar de meterse aquí o terminaran cayendo como un servidor - El demonio hizo una reverencia sarcástica y se hecho a las rizas aplaudiendo.
-Me sorprende verte entre los humanos- Saeltiel le miro al fin y clavo su mirada rigida en el -te mantuviste escondido como escoria por temor a mi señor.
La risa del demonio se apago por segundos.
-Eso de manipular a tu hijo, fue muy valiente de tu parte, que diese la cara por ti.
-¿y que harás al respecto eh? Ahora es un jodido caído igual que yo, y no puedes hacer nada para impedirlo -desapareció de su vista y segundos después reapareció siseando detrás de Saeltiel. -Ahora la maldad les corrompe, como debe ser, no pueden negar lo que son.
Sonrió para si mismo al ver que el ángel comenzaba a andar. -¿Qué dices a eso "hermano"? ¿no te gusta escuchar la verdad?
Saeltiel se detuvo pero no se giro para mirarle. -Digo que, olvidas un pequeño detalle y es que tus hijos tienen un defecto, y pudieran arruinar el plan maestro de Lucifer.
Distefano se quedo en completo silencio después de pensarlo un poco se atrevió a preguntar. -¿ah si?..-trato de sonar confiado. -¿y según tu que defectos tienen mis hijos? ¿Qué son demonios?- comenzó a reír de nuevo, seguramente era eso.
-Te equivocas Raphael, los demonios no poseen sentimiento alguno y tus hijos tienen ese gran defecto, un corazón, que el odio los haya cegado en estos tiempos difíciles y te de la oportunidad de manipularles a tu conveniencia, no te da la victoria.
-¡Jajajajajaja!- volvió esa risa desenfrenada. -Escúchate Joder eso es lo mas ridículo que eh escuchado jamás aparte de "¡estos son mis 10 mandamientos!" ¿Es que estás tan seguro que mis hijos sucumbirán de nuevo?
-¿y tu? ¿Estas seguro que olvidaran a las personas que aman? ¿A sus hijos? Por que si no mal recuerdo, estas aquí condenado por haberte enamorado de una mortal, de Moira.
Las facciones del demonio se crisparon, ese maldito ángel había dado en el punto de nuevo, nadie mencionaba a Moira, ni siquiera sus hijos, ese nombre estaba tan prohibido como el mismísimo nombre de Satanás. Cuando reacciono de nuevo para contestarle, Saeltiel ya no estaba, solo era el y el puñado de Humanos que caminaban sin notar absolutamente nada.
Del otro lado de la cuidad, Los doce guardianes de la descendencia de la tribu de Judá esperaban la instrucción de Saeltiel. De pie en las azoteas de los edificios de la cuidad, con la mirada fija en la vida que transcurría a velocidad.
-Raphael esta en tierra.
Esa voz que esperaban llego de pronto, sin alarmarlos realmente. -Esperamos su instrucción.- respondió Nelkhael refiriéndose a la voluntad de su padre.
-Que vayan con Bethlehem.
***
Evan toco la puerta, aunque esta estuviera emparejada, todo estaba en penumbras excepto por la luz tenue de la lámpara de escritorio que iluminaba una pila de libros y el rostro de Bel. -No deberías forzar la vista.-
Belén aparto su vista de los libros y llevo su diestra a sus parpados frotando sus ojos cansados. -No la eh forzado- aparto la mano de sus ojos y apago la lámpara. -¿ya has terminado Ev?-
Pregunto consternada al ver que ya era de noche y ni siquiera había tenido noción del tiempo que había pasado leyendo, incluso creyó que no seria mucho el rato y ella terminaría sacando a Dominique de su oficina y no al revés.
-Aún para alguien tan obsesionado con su trabajo, es tarde- respondió él en tono risueño.
Belén se apresuro a tomar la pila de libros que había sacado de la biblioteca de Betel y algunos otros que Lemus le había prestado. Los llevaba a su costado con dificultad reteniendolos con su mano izquierda contra su cadera, con su mano libre tomo las llaves y su vaso de café que ahora estaba frio y se dirigió a la puerta saliendo de la oficina. -creo que se me ah pasado el tiempo.
-Suele pasar cuando haces algo que te gusta mucho- musito Evan, ayudándole a sostener los libros que comenzaban a resbalarse. -si, si ahora lo compruebo- Bel se lanzo sobre su costado y atrajo el rostro de Evan con su mano besando su mejilla.
-¿y eso?- Dominique le miro incrédulo, tenia que admitir que pensó que lo que había ocurrido por la mañana, era solo exceso de cafeína y el buen humor de ella, pero conforme avanzara el día eso se iría.
-¿eso que? ¿No puedo besar a mi novio?
Evan quedo pasmado de nueva cuenta, no pudo evitar sonreír, saltaba a la vista que rebosaba de alegría. Era como si de repente, todo lo que había estado pidiendo se le diese. Todos aquellos reproches de ella, y ese demonio metiendo las narices donde no le llamaban se habían disipado. -Me sorprende que me trates así- respondió - creo que es el temor de que me vuelva a pasar lo mismo.
Bel le miro con detenimiento, sabia para donde iba a ir a parar eso -Se que volvió- continuo Dominique, -y de cierto modo estaba preparado para que me mandaras al diablo.
-pero estoy aquí contigo, no con él.
-Lo sé pero...- Evan suspiro.
-has sabido cuidar de mi y de mis hijos como si fueran tuyos, eres el padre de Renata ¿Por qué se te hace tan extraño que este ahora haciendo lo que no hice en su momento?
-Bueno es que...-
-Fui mal agradecida- le interrumpió Bel -y no quiero que cometas el error de creer que estoy contigo por agradecimiento o lastima.
Él sonrió irónico, pues realmente era lo que pensaba.
-Estoy contigo porque te quiero.
Sus pies de pronto pesaron una tonelada y su corazón latió desenfrenadamente. Repaso la frase una y otra vez, no estaba soñando y ella parecía estar segura de lo que le decía. Era el momento perfecto para decirle lo que sentía aunque no hacia falta ella lo sabia, aun así quería recordárselo.
-¡Que Bien que los encuentro!- Lemus camino velozmente hacia a ellos acomodando sus gafas y extendiendo los mapas que llevaba en mano. Dom cerró su puño y quiso que ese nerd desapareciera de la escena.
-¿Qué pasa?- Bel quito la atención de Evan y miro al joven que hacia un enorme esfuerzo por extender las hojas que volvían a doblarse. -Un grupo de jóvenes caminan por el sendero que da con nosotros.
-¿Un grupo de Jóvenes?- Dom le miro incrédulo -Nadie sabe donde esta betel mas que los miembros ¿te aseguraste de estar creando las imágenes falsas para los satélites de esos cabrones de la CIA ¿no?
Lemus asintió rápidamente ofendido -si es mi trabajo seria el colmo que la única cosa que hago no la hiciera bien, los eh mantenido invisibles desde que supe usar una computadora -se quejo. -¿Entonces que hacen o van o dejan que terminen de llegar?
-Voy yo.- dijo Dominique -¿se ven armados?- palpo sus costados corroborando sus armas y balas disponibles.
-No, se ven estúpidos, han venido jugueteando todo el rato, parecen inofensivos.
Belén sonrió dándole los libros a Lemus que terminaron de encorvar mas su postura y jalo del brazo a Evan encaminándolo hacia la salida de Betel. -anda dejaras las armas para otro momento, apuesto a que no han de matar ni a una hormiga...
Miércoles 8 de Junio de 2011
Evan despertó tras escuchar un golpe, ágilmente deslizo su mano derecha hacia el buro tomando su arma y apunto en dirección a donde el creía podía haber algo. Solo para darse cuenta que había sido un azoton de puerta producto del viento.
Se incorporo lentamente, quedándose en la orilla de la cama y notando que a su costado Bel no se encontraba dormida como le había sido costumbre, pues ella nunca se levantaba temprano.
Dejo de lado su arma y se froto la cara con ambas manos.
Otro día de trabajo apenas comenzaba, no había siquiera terminado de levantarse cuando ya tenia sus 4 localizadores vibrando y sus dos móviles sonando.
Hizo caso omiso y se dirigió al baño, despojándose de sus prendas y abriendo la llave de agua fría, Se metió en la regadera y recorrió la cortina.
Apoyo sus manos en el azulejo y dejo que el agua terminara de despertarlo. Al mismo tiempo que repasaba su rutina, y lo que haría en el día, como repartiría los grupos de cazadores, como dar la bienvenida a los nuevos, y los informes a las demás bases.
La puerta del baño se abrió.
-Esta ocupado- Evan se apresuro a contestar.
-Eso lo se- respondió Bel. -Pero seré breve.
Dominique se sorprendió, Bel no era de las personas que entraba sabiendo que se estaba duchando. -pues..ad..adelante entonces- no pudo evitar titubear.
-Vale- ella carraspeo -Se supone que Lilith cuando fue desterrada se fue a copular con Demonios ¿no?
Evan arqueo la ceja dentro de la ducha, ¿a que venia todo eso? -si eso es lo que se dice.
-¿tienes alguna idea de cual fue el producto de esas relaciones?- la pequeña mano de Bel se asomo por la orilla de la cortina, extendiéndole una toalla. -¿Tal vez Distefano?- pudo escuchar la risa de Bel, algo que no se explicaba -supongo que el vino después, pero no es eso a lo que me refería.
Un momento ¿no se había molestado con su comentario? Eso era realmente nuevo. Ev Tomo la toalla y la anudo a su costado. -¿te refieres a criaturas en particular? ¿nombres?- recorrió la cortina y salió de la regadera, mirando a Bel.
Parecía que se había levantado mas temprano que el, ya estaba vestida, con el cabello recogido y con un libro en mano. -si, algo así. ¿Entonces sabes o no?
El negó -no se mucho de esas cosas, lo único que debo saber es como matarlas- dio un breve golpe en su frente con su palma abierta, salpicándola de agua.
Bel cerro los ojos y limpio las gotas de agua que había caído sobre su rostro
Hey -Dijo riendo - Evan se unió a su risa - ¿Qué ocurre? solo es agua -Belén entrecerró los ojos y lo empujo de nuevo a la regadera abriendo la llave de esta.
-¡Oye! -Grito Dominique riendo más aun -¿Qué ocurre? solo es agua - Dijo belén burlonamente. - ¿a si? Pues vale... -Evan salió de la regadera y la cargo metiéndola al agua con el - NO, NO, ¡NO! Basta Ev - Repitió Bel entre carcajadas -Dijiste que solo era agua.
-Eres hombre muerto Dominique -Le dio un ligero codazo en las costillas soltándose de el -No negaras que fue divertido -El La miro sonriendo - Si mucho - Respondió Brizuela rodando los ojos -Hacia mucho que no te veía reír así Bel - Sus miradas se encontraron por unos momentos, Dominique retiro los cabellos mojados de de su rostro y poso su manos en las mejillas de Bel dándoles un ligero apretón.
Ella no parecía incomodarse, y tampoco dejaba de sonreír, Dominique no entendía el porque. Si ella estaba consiente que Distefano había vuelto, era para que las cosas hubiesen terminado de joderse, o al menos para que ella lo hubiese mandado al carajo. Como la primera vez.
Se Aproximo a su rostro con cautela, Evan se quedo completamente inmóvil, sintió los labios de Belén rosar apenas con los suyos, no espero mas y junto sus labios contra los de ella, Belén correspondió moviendo los suyos con suavidad, las manos de Evan bajaron hasta la cintura de Bel aproximándola mas a el.
-llegaras tarde al trabajo- le recordó Bel cuando había tomado un respiro. -Por un día que llegue tarde no pasara nada- el seguía dando pequeños besos sobre la comisura de sus labios. -pero tenemos que llegar temprano yo tengo que investigar sobre lo que te pregunte.
Evan dejo de besarla y le miro -¿Tenemos?-
-Si, tenemos, ¿crees que me levante temprano por gusto? Quiero estar al tanto de las cosas de Betel, como tu, creo que lo eh descuidado mucho.
Dominique seguía sorprendido -¿Qué te ah pasado Bel?
-¿pasarme?- ella negó- nada ¿Por qué lo dices?
El no quiso ni mencionarlo y arruinar el momento -tonterías mías- beso su frente y salió de la regadera, tomando su mano para ayudarla a salir también, sin que se resbalara. -Entonces ¿me esperaras?- pregunto Bel mirándole sonriente, por escasos segundos Evan pudo mirar como las pupilas de Belén se dilataban y se volvían celestes, pero ella no pareció notarlo.
-Si -titubeo- solo no te demores.
-Vale.
***
-No, no lo entiendo.
-y si no pones atención mucho menos.
-Eres una engreída Levana.
La paciencia de la morena se redujo a nada, y golpeo a Lester con el Menú que les había dejado la camarera. -¿Engreída?, tu eres un Bruto.
-¿Bruto?, no entiendo tus cuentos de preescolar.
Levana alzo el menú amenazándolo con un nuevo golpe, pero Ahuv le detuvo la mano. -no peleen en publico.- su tono de voz fue tranquilo, y logro apaciguar el temperamento de ambos. -no es prudente hablar de estas cosas en lugares repletos de humanos.
-¿y tu que eres? ¿un Alien? -Lester le arrojo el popote de la bebida de Sara. A lo que ella le respondió con un golpe en la nuca. -arroja tus cosas ¿quieres?
Los ojos de Ahuv se volvieron ambar y miraron con detenimiento a Lester, dejándolo completamente enmudecido. -Mucho mejor, en boca cerrada no entran moscas.
-¿Dónde se metieron esos "sujetos"?- Shamir rompió el silencio refiriéndose a los ángeles que los acompañaban.
-tal vez arreglan sus asuntos.
-Claro y nos dejan tirados aquí en una cafetería. -Isska bufo acomodando su cabello rizado.- pero ya volverán ¿no?
Lester indignado por haber quedado enmudecido, miro a su alrededor tratando de estar ausente de la conversación de su nuevo grupo de amigos. Si a eso se le podía llamar amigos.
Miro a través del cristal de la cafetería, había un tráfico sofocante, y las personas parecían ir apresuradas, pues como no, era la hora pico, demasiadas personas para su gusto.
Una joven se detuvo a leer el menú que estaba pintado sobre el cristal. Y a Lester le pareció haber visto un Ángel, jamás había visto a una joven tan linda con los cabellos rojizos hasta los hombros y atuendo gótico. Como a el le agradaban.
Ella pareció notar que le miraba, pues sostuvo su mirada y le sonrió dulcemente.
"Debe ser mi dia de suerte" pensó ya que no podía emitir palabra alguna.
Pero la sonrisa de la joven se fue ensanchando aun mas, tanto que no parecía real, parecía una muñeca de plástico con una sonrisa sobrepuesta, sus ojos se estiraron, como si todo su cuerpo fuera de goma.
Abrio la boca mostrando sus colmillos que mas de vampiro parecían de piraña, su quijada se hizo cada vez mas grande, tanto y parecida a carne viva que lo dejo asombrado,tanto que creyó que podría tragarlo de un bocado aun con el vidrio de por medio. La piel de la joven parecía descarapelarse dejando una tonalidad de piel rojiza.
El demonio termino su transformación y soltó una carcajada que solo el pudo escuchar, a los costados de este, entre la gente sin que ellos lo notaran, aparecían mas, con distinto aspecto pero al fin de cuentas espantosos.
Lester lanzo un grito mudo y cayo de espaldas en su silla. Ahuv le regreso el habla al ver como caía de su silla, algo que no debió hacer. Pues el pelinegro gritaba aterrado, tanto que logro asustar a varias personas que estaban en la cafetería.
-¡Los eh visto!
-¿visto? ¿a quienes?- Yorit se puso de rodillas y trato de calmarle, al igual que sus otros compañeros.
-los eh visto...- pronuncio antes de perder el conocimiento.
Lunes 6 de Junio de 2011
El día llego con un manto sombrío. Algo había cambiado; Hasta los humanos podían percibirlo a pesar de que su nivel de percepción espiritual era nula, por instinto natural, sabían que algo se avecinaba. A su corta perspectiva, le llamaban "Mal augurio".
Los nubarrones Grises se acumulaban, y el viento arreciaba con fuerza contra las ventanas, se colaba por las rejillas y tejados como un susurro.
La primera gota se desprendió de alguna nube y la chica le miro descender en cámara lenta, a pesar de que esta bajaba a velocidad.
La gota termino de estrellarse en el pavimento, dejando regadas pequeñas gotas. Y así comenzaron a desprenderse aun mas, estrellándose una a una, haciendo un eco rítmico.
Pero Sara lo odiaba, odiaba la lluvia por el simple hecho que podía ver cosas que nadie mas veía en el agua. Es decir que para ella, el agua era como un ventanal a otro mundo, un espejo.
-¿tenemos que esperar aquí? ¿En la lluvia?...¿de verdad es necesario?- no pudo evitar mostrar temor en su tono de voz.
-Lo es, no os desesperéis.
-Pero Harahel...- su voz se apago cuando vio del otro lado de la calle a otro muchacho aproximarse en dirección a ellos, venia parpadeando constantemente y evitaba mirar a toda costa los charcos de agua, incluso se había quitado sus gafas para tener una visión torpe. Su cabello negro estaba completamente empapado y se había pegado a su frente, provocando que las gotas de lluvia resbalaran por su nariz.
-¿El es..?
Harahel Asintió.
Lester miro de reojo a Nelkhael -¿Ella es..?
-Si.
El joven se detuvo a un par de metros frente a ella, tal como Nelkhael le había indicado. A los costados de ambos, dos jóvenes mas se habían detenido, a la misma distancia de ellos.
Jabel miro a las 3 siluetas que estaban frente a el, y como poco a poco aparecían mas, prosiguió a hacer la misma pregunta a su acompañante. -¿Ellos son...?- A lo que Nith-Haiah, respondió al igual que sus compañeros con un corto y breve "Si".
La plaza ya habia sido un lugar de reuniones, los jóvenes supieron que tenían algo en común, pues todos llevaban al lado a un acompañante, que solo ellos podían ver. La lluvia comenzó a disminuir, quedando en pequeñas gotas.
Se miraron entre si, Un relámpago y la tonalidad de ojos de todos había cambiado a Ambar. Dando la respuesta que todos esperaban.
Lester de la descendencia de Rubén, Jabel Descendiente de Simeón, Jonathan descendiente de Judá, Abel descendiente de Isacar, Ahuv descendiente de Zabulón, Benor descendiente de Efraín, Shamir Descendiente de Manases.
Sara descendiente de Benjamín, Isska descendiente de Dan, Karmi descendiente de Aser, Levana descendiente de Gad y Yorit descendiente de Neftalí.
Las doce tribus de Judá.
Los doce jóvenes acompañados con sus guardianes correspondientes, Nelkhael, Harahel, Nith-Haiah, Reiyel, Omael, Arial, Iah-Hel, Manakel, Mumiah, Mebahiah, Hekamiah, y Lecabel.
Un aleteo llamo su atención, una silueta descendía, un vuelo grácil y delicado. Quedo de pie y sus alas se ocultaron tras su espalda, el sujeto era fornido y de tez morena, tenia símbolos en sus brazos, sus facciones eran rígidas, y a la vez les inspiraba confianza. Ellos nunca habían visto a un Ángel descender, sabían que sus guardianes lo eran pero jamás les habían visto "las plumas".
Las demás personas iban y venían ignorando completamente al ser celestial que estaba en sus narices. -Los han reunido- su tono de voz era pausado y bajo, este sonaba alto y en cierto modo grave. Se giro repasando su vista en cada uno de ellos, todos eran como Saeltiel lo esperaba. Jóvenes nobles de alma pura.
"Ya es tiempo"
Repitió Balban, Agramon, Adirael, Geryon y Elathan, al mismo tiempo, para sus elegidos. Y aunque se encontraban en lugares distintos todos obedecían órdenes de Raphael.
-¿y cuando los mataremos?- la joven de cabello negro y mechones rojos, con mirada sombría, miro a Balban que recién había aparecido frente a ella después de una sesión espiritista. Era la bruja o al menos así le decían los pequeños que jugaban en la calle con sus triciclos, la rara gótica con la que nadie debía meterse.
-Los mataremos cuando el amo lo diga, por ahora debo llevarte con el y tus "hermanos"- el demonio rio ante el termino hermanos que empleo.
Hecho un vistazo al espejo y admiro su nuevo físico, palpo su rostro, era la primera vez en mucho tiempo que lograba tener un cuerpo humano. Aunque después de segundos de admirar la belleza del cuerpo del joven que tomo, el espejo le mostro realmente su rostro, una calavera podrida con cabellos apenas adheridos a su cráneo, ojos rojos brillantes... Un demonio.
Balban despego su vista del espejo y se giro - Date prisa lucinda...- ordeno. Pues debían ser rápidos o aquellos Ángeles podrían notar sus movimientos...
Domingo 5 de Junio de 2011
Viernes 3 de Junio de 2011
El destello reapareció esta vez en un callejón. Belén se recargo en los ladrillos y suspiro con fuerza, su corazón latía tan lentamente que por un momento creyó que se detendría. Se arranco la mascada y la tiro al piso, para después pisarla.
-Vaya truquito ese- Distefano siguió su rastro y apareció solo con diferencia de segundos.
-¿Cómo?..-
-...¿te encontré?- sonrió complacido y se puso en la barda de enfrente, mientras sacaba un cigarro y prendía la yema de su dedo índice en llamas. -es simple, eres una jodida estrella, puedo percibirte a kilómetros- dio una calada al cigarro y soplo el humo, en diversos círculos. -También apestas a Dominique- trato de sonar tranquilo sin reflejar ninguna molestia.
Lo que hizo hervir la sangre de Beel -oh así que Dominique tiene cobertura- bromeo ella, jugando su juego de "no siento nada".
Esta vez el tuvo que ahogar un gruñido que hizo que se atragantara con el humo y tosiera. -Claro...- volvió a toser y comenzó a reír, como si "la gracia" del comentario hubiera despertado su sentido del humor.
Belén le miro y sonrió un poco sin decir nada.
Distefano la miro de igual forma y aprecio su sonrisa. Ahí estaba su estrella, pero ya no era de el -ansiaba volver a verte sonreír, volver pronto para alcanzarlos en su crecimiento.
-¿Qué dices?- le interrumpió beel sorprendida.
El prosiguió sin responderle -parecía que todo ese infierno había llegado a su fin, cuando me liberaron ¿y sabes que es lo irónico?- tiro el cigarro y contemplo el piso durante unos segundos. El siempre había sido el chico fuerte, el que no necesitaba de nadie, y ahora simplemente estaba vulnerable. Y lo odiaba, odiaba sentirse débil, odiaba tener debilidades, simplemente porque no era su naturaleza.
Belén seguía mirándole, esperando a que prosiguiera. Aun con el nudo en la garganta pudo contenerse y mantenerse fría.
-...Que cuando volví , y supe de lo que me había perdido...- suspiro -...que los había perdido...-dijo esto ultimo apenas en un susurro. - la estoy pasando peor en tierra, prefiero volver a que me torturen que tener que pasar por esto una vez mas, y lo que es peor, que ellos no me reconozcan, que me odien... ¿llegue hasta aquí para verte con Evan? ¿Para escuchar a mis hijos decirme "vuelve al infierno"?
-Carlos...- .
-Creo que por fin eh entendido el mensaje, y será mejor que te alejes de mi de una puta vez, porque no volveré.
Belén sonrió, como si hubiese esperado esa respuesta. -que bien que lo mencionas, por que eso mismo era lo que iba a pedirte.
El Dhampir no puedo evitar asombrarse.
-Vete al Infierno Distefano...- las palabras brotaron tan de repente que incluso Beel se sorprendió, pero no se arrepintió del hecho de habérselo dicho. -...y esta vez asegúrate de quedarte allí-
La poca humanidad que quedaba en Distefano se apago por completo tras sus palabras. El odio recorrió sus venas como veneno, ¿Cómo podía ella estarle diciendo eso? Después de lo que sacrifico, y padeció. Se lleno de ideas vengativas. Sin que lo notara su espalda se lleno de símbolos demoniacos que completaron su transformación.
***
Un manotazo en la mesa de reuniones del inframundo y todos comenzaron a reír tras ver esa escena en la nubecilla que estaba en el centro.
-Balban.- La voz de Raphael hizo que el demonio se incorporara torpemente. -ve preparando mi estancia, creo que es tiempo de visitar a mis hijos.
-Pero amo...-titubeo la sombra, cosa que no debió hacer pues un dolor comenzó a invadirlo, recordándole que las ordenes que el daba se cumplían. - y tu...- Miro a lamia que se encontraba sentada despreocupadamente con su cola de serpiente enroscada en el extremo de la silla, siseaba con continuidad y se mantenía dispersa de la platica de los demás. Sus manos verdosas llenas de escamas dejaron de acariciar la superficie babosa de su estomago. -dime cariño.
- Adirael, y Agramon me acompañaran, incluso me llevare a este idiota- miro a Balban.
-¿Estassss seguro?- siseo sacando su lengua de serpiente lamiendo la comisura de sus labios. -Si, de eso y de liberar a los grigori.
Los demás seres cornudos miraron a Distefano regalándole una breve reverencia y prosiguieron a retirarse, tomando sus palabras como ordenes.
-Ya veras como eliminamos a esos imbéciles.
***
Clavo su mirada en la fuente situada en el parque, su mochila estaba junto a el, con sus libretas y libros al lado. Hizo un esfuerzo enorme por mirar algo mas que solo agua. se puso de rodillas en la orilla de la fuente y se inclino completamente hacia adelante, levantando su trasero. A simple vista era un pobre nerd. Sus ojos grises volvieron a esa tonalidad ámbar que adquiría cuando dejaba de ver las cosas mundanas y veía lo "invisible". -Planean salir...-
- Lo escuche.- Nelkhael Cambio de postura, esta vez cruzándose de brazos, llevaba cambiando de posición sus pies una y otra vez, algunas veces los recargaba en el pilar que adornaban el parque. Sus ojos celestes y facciones perfectamente labradas hacían que pareciese una escultura griega.
-¿y que vamos a hacer?
- nosotros iremos también.
-¿Nosotros?- los ojos del joven se llenaron de curiosidad-¿eso me incluye?
-Eso nos incluye a Todos Nosotros.-El Ángel se cruzo de brazos y miro a su elegido. -ya va siendo tiempo que te desatiendas del colegio.
-¿Qué?- Lester miro con atención al ser que yacía en una postura despreocupada frente a el. -¡Pero no puedo!
-Puedes.
-¡Que NO!-
La paciencia del humano llego a su limite, y le grito como pequeño que exige ver las caricaturas después de su hora de dormir. -Tengo competencia las próximas semanas de deletreo y vienen los exámenes finales, además mis padres estarán decepcionados si saco malas notas, y tengo una beca que mantener.
Nelkhael soltó una sonora carcajada ante las rabietas de Lester. -¿Qué mas planes tiene el joven Lester Aussen?
-Ahora que lo preguntas, no deseo morir ahora, quiero una novia vamos apenas voy para la preparatoria, seré un hombre de bien.
El Ángel rio con mas fuerza -Debes considerar pequeño que no se hará tu voluntad ni la mía, se hará la voluntad del padre y yo estoy aquí y ahora porque el me ah enviado por ti.
-Si claro- Lester rodo los ojos y trato de incorporarse, la suela de su tenis se atoro en la correa de su mochila y termino cayéndose a la fuente junto con sus cuadernos. El joven manoteo y trato a toda costa de sacar sus libros que ya estaban totalmente arruinados. A lo lejos podía oír las carcajadas de Nelkhael. Pero el ya no estaba.
-Lo que me faltaba- salió de la fuente sacudiendo sus pies y comenzó a caminar rumbo a su casa, dejando rastro de agua en cada mosaico de piedra que pisaba en el parque. -Se le presentan a uno y creen que dejaremos todo por ir a seguirlos...- bufo quitándose las gafas y sacudiéndolas de igual manera. -deben estar de coña. Por si no lo has notado ¡Yo tengo una Vida!- grito eufórico sabiendo que el le escucharía.
La gente de los alrededores le miro asustada y uno que otro comenzó a reír...
Domingo 22 de Mayo de 2011
Las curvas de la joven se movían alrededor de aquellos hombres degeneraros que le miraban con deseo. El lugar estaba a reventar, las copas de alcohol iban y venían y los escotes de las jóvenes eran rellenados con billetes
.El fuego de las antorchas que estaban de decoración, aumento lanzando una llamarada que logro captar la atención de los presentes. La flama tomo una figura humana que dejo boquiabiertos tanto a las bailarinas como a los depravados.
Con aplausos ensordecedores, Carlos hiso su aparición robando la bebida de algún sujeto. -vamos lindas pueden continuar- se dejo caer en medio de un sillón, mirando fanfarronamente a los que se encontraban a sus costados.
-¿Qué pasa nunca han visto a un demonio?- subió los pies en la mesa negra, tirando los tragos de los demás, y miro detenidamente a la joven que estaba frente a el. y fue subiendo su mirada desde los pies de la chica hasta sus frondosos pechos.
-Muy bien- musito mientras sentía sus colmillos sobresalir. -¿Quién será la primera? -
La bailarina situada frente a el comenzó a llorar, Carlos lo tomo como una invitación y se lanzo contra la joven castaña, encajando sus colmillos salvajemente en su cuello. -bien cariño gracias por tu cooperación- dejo caer el cuerpo desfallecido y limpio sus labios de los residuos de sangre ignorando los gritos de los demás.
Las personas se amontonaban en las entradas queriendo salir lo mas rápido posible, entre gritos y sollozos, Carlos camino por el lugar despreocupadamente. -Vamos a ver si vienen, estúpidos cazadores.
Tomo la botella de vino que mejor le pareció, tomo el mejor lugar, con vista al "espectáculo" y detuvo a la morena que se disponía a salir. Le tomo por el cuello y le obligo a mirarle ya que esta cerró los ojos y comenzó a decir una plegaria.
-Bailaras toda la noche, para mi- sus pupilas se dilataron y la joven borro su expresión de horror y adquirió de nuevo su sonrisa coqueta que usaba al bailar, sin que el se lo pidiera, subió a su lugar y siguió danzando como si nada pasara.
***
"Por favor líbrame"
-¿librarte de quien?- Belén se giro para mirar a Shirley, quien servía la cena. -¿Librarme?- ella negó. -no eh dicho nada mamá-
Evan dejo de comer y miro a Belén.
"Líbrame"... la voz volvió a escucharse esta vez seguida de unos ojos completamente negros.
Brizuela se levanto de su asiento y beso la mejilla de Evan -Debo salir un momento-
-Espera- dijo el tomándola del brazo -¿a esta hora? ¿Salir? ¿Por qué?-
-Porque debo hacerlo, termina de cenar y ve a dormir mañana es un día largo ¿si?- volvió a besar su mejilla zafando su brazo al mismo tiempo, tomo sus llaves y salió presurosa de la casa.
Evan suspiro ¿y que mas podía hacer? Nada.
-¿te vas a comer eso?-Shirley miro su plato y el negó sonriendo un poco. -que bien porque muero de hambre.
***
La plegaria seguía en su cabeza, conforme mas se acercaba, mas claro le oía. Miro de reojo la mochila con aquel atuendo ridículo que había tomado con los shadows, le parecía bochornoso incluso pensar en usarlo de nuevo, pues no era una de esas historietas de superhéroes, pero era lo único que tenia para que no le reconocieran.
Estaciono el auto un par de calles antes de llegar a su destino y se paso a los asientos traseros para cambiar su atuendo normal por esas estupideces de cuero negro.
Ponerse el pantalón fue una tortura, se coloco de las mil maneras posibles y en todas termino golpeándose con el vidrio o con los asientos delanteros. "es increíble que este haciendo esto" termino sumiendo el estomago para lograr abrochar el pantalón.
De vez en cuando echaba una mirada afuera para ver si ningún depravado la miraba. -definitivamente, los uniformes de betel son mejores- salió del auto victoriosa y cubriéndose la mitad del rostro con la mascada negra. Se coloco frente al espejo de su auto y comenzó a pintar el contorno de sus ojos lo mas negro posible, de manera que no pudiese ser reconocida. Soltó su cabello y lo desenmaraño. Se concentro lo suficiente para tornar sus ojos marrones a unos grisáceos que le dieran otro aspecto.
Ajusto sus guantes y movió un poco sus pies acomodando bien sus botas.
Comenzó a caminar, tratando de que no se rompiera su traje al hacerlo, y este comenzó a ser sonidos al paso que caminaba -nylon, amo el nylon- susurro para si misma.
No fue difícil encontrar el lugar de donde provenían las suplicas, había gente en pánico cerca del club para hombres. Se detuvo. No iba a entrar a ese lugar de perdición y lujuria, además no sabia con que escenas podría encontrarse.
"Por favor líbrame"
Suspiro y dudo un momento. Hecho un vistazo a las personas que aun estaban a los alrededores, y se decidió a entrar pasando por la puerta trasera.
Todo apestaba a distintas fragancias frutales y florales que de entrada hiso que se le revolviera el estomago ya que se mezclaban con el olor a tabaco y alcohol. La música aun sonaba y algún viejo idiota seguía aplaudiendo.
Miro a la joven que seguía bailando y noto que lo hacia contra su voluntad, algo que un humano ni siquiera hubiera notado. -parece que te diviertes-
Reconoció a Distefano sentado en su lugar aplaudiendo como foca y notablemente con sus sentidos totalmente entorpecidos. -Tu....- dijo titubeante y repaso su vista en ella -¿trabajas aquí?- se soltó a reír.
Sus facciones se crisparon pero se controlo, no quería hacer, o decir algo que la dejara expuesta como Beel. Miro a la bailarina fijamente y le libro de aquella hipnosis que ese demonio le había hecho.
La plegaria había desaparecido, había cumplido.
-Si me vas a matar....- Carlos se deslizo de su asiento y dio a parar al piso con su rostro.- que sea rápido.- dijo apenas entendible.
-¿eso es todo? ¿No te vas a defender?
El demonio sonrió para si mismo y desapareció del piso, ella se giro al instante pero pronto salió disparada contra los sillones y mesas que estaban cerca. Justamente como en el bar. -no creíste que de verdad estaba ebrio, o que dejaría que me mataras.
Se incorporo pero no siguió el ataque, sus manos parpadearon brevemente, ahora tenia que Salir de ahí sin desaparecer, y antes de que su cuerpo entero comenzara a brillar.
Corrió hacia la salida, pero su intento fue fallido. El ya le esperaba cono el puño cerrado le propino un golpe que la tiro al piso. -¿de verdad? ¿no te vas a defender?- la tomo de los hombros y volvió a estrellarla contra el piso.
Belén pudo sentir el concreto estrellarse en su cráneo más de una vez, menos mal que no era mortal. Pero aunque quisiera, no podía defenderse, no podía quedar expuesta. Al final de cuentas era mejor que el descargara toda su furia contra ella.
-esto es aburrido- el demonio la tomo del brazo y la levanto sin dificultad estrellándola contra la pared. -¿Dónde quedaron tus agallas?
Belén evito mirarle, incluso quejarse pues sentía que le iba a zafar el brazo. El acerco su rostro al de ella, Recorrió con sus dedos la tersura de su piel, acaricio su rostro, su cuello. Sintio los latidos precipitados, y sin poderlo evitar Abrió su apetito, -Parece que tu y yo nos vamos a divertir hoy- sonrió maliciosamente. Belén pudo descifrar todos sus pensamientos. Sin decir nada trato de zafarse, pero solo consiguió que el le sujetara el brazo con mas fuerza. -¿ahora has tenido el valor para pelear conmigo?
Le miro esperando su respuesta, pero ella siguió en silencio.
Era cuando estaba decidido a desprenderle sus ropas cuando aquella insolente comenzó a brillar. Su cabello volvió a su estado natural al igual que sus ojos habían adquirido de nuevo su tonalidad. Y antes de que el pudiera reaccionar de nueva cuenta, un destello de luz lo cegó por segundos, solo para darse cuenta, que ella ya no estaba....
Domingo 22 de Mayo de 2011
La moneda giro una vez mas sobre la mesa de madera, otro manotazo paro su hipnotizante girar que mantenía dispersos de la realidad.
-¿y como le decimos a mi madre que hemos visto a nuestro padre?-
Los hermanos DiStefano se habían apresurado a llegar a su casa antes de que Evan y su madre llegasen.
-Pues así como me lo has dicho a mi.
-No podemos decirle así como así, has visto los dramas de mujer en parto que ah hecho Evan- Silvy interrumpió a Baeth-yo opino que actuemos como si nada si de mi mamá sale decirnos, adelante y si no sus motivos tendrá, han visto como apareció esa Rubia con papá y le ah hecho daño a la otra joven-
William quien hasta el momento se había mantenido en silencio, se acerco a la mesa tomando su lugar habitual.
-Antes de que ella apareciese, nuestro padre y esa joven estaban dispuestos a matarse.
-¿y quien puede odiar tanto a papá?-Nathan hiso una pausa-es decir, aparte de Evan.
-Pues catwoman.
Las risas estallaron en la mesa y se silenciaron de inmediato cuando escucharon que alguien se aproximaba.
Pero la pesadez jamás se hiso presente cuando Dominique se aproximaba, podían sentir como los perros se iban con la cola entre las patas con cada paso que se escuchaba aproximarse detrás de esa persona que giraba la manija.
Un crujir de hoja mas en el tapete de Bienvenidos y ya cada uno se encontraba detrás de alguna puerta y otros al costado de las ventanas, aguardando en la penumbra a que se hiciese presente lo que sea que se aproximara.
Las luz de la casa se corto repentinamente, afuera el viento azotaba entre las ramas haciendo un sonido estrepitoso. Ninguno había detectado lluvias para ese día, lo que sea que causara ese viento no era "natural".
Aun siendo ellos, depredadores encerrados en cuerpos de adolescentes que no temían a nada; Se les helo la sangre. Los colmillos de los jóvenes sobresalieron por instinto, una vibración dentro de ellos provoco que sisearan al mismo tiempo, emitiendo un sonido felino.
Todos excepto silvy, que al sentir la más minúscula partícula de temor soltó un grito de infante como cualquier humano hubiese hecho. Apenada por el acto se llevo ambas manos a la boca, dejándose llevar de la mano de Nathan quien ya había aparecido frente a ella cubriéndola con su espalda.
"Uno..." el numero apareció en un susurro dentro de sus cabezas, ya que no podían hablar usaron su telepatía natural.
Los pasos se detuvieron y había parecido que soltaron la manija, pero ellos sentían que "aquella cosa" seguía fuera de su casa.
"Dos..."
Su sexto sentido les decía que les inspeccionaban. Aun en las penumbras, sus ojos brillaron como llamas infernales con el siguiente sonido.
"Tres..."
Una pequeña nube de lo que parecía ser neblina se filtro por debajo de la puerta, y las ventanas. Haciendo que los Hermanos se dispersaran sin dejar de estar alertas. Trataron de ubicar el punto intermedio donde aquella presencia terminaría su aparición y entonces atacarían.
"Cuatro..."
La sangre les hervía, querían abalanzarse y atacar a lo que fuera que los trataba de acorralar y peor aun, intimidar. Usarían sus dones, pues estaba claro que un simple vampiro no era.
El lenguaje muerto de los demonios comenzó a garabatearse en las manos de Nathan y Shirley, dejando un grabado como si se quemasen.
Las manos de William comenzaron a poseer una textura liquida, las de Baeth comenzaban a tomar corriente, y las de Silvy, apenas le salían un par de hojas que adornaban su muñeca como brazalete.
"cinco..."
La niebla comenzó a tomar algo parecido a una forma humana, pero justo antes de que terminara, ya le habían lanzado llamas, ráfagas de viento, agua, y un fallido remolino de tierra que apenas Silvy pudo canalizar pero que se desintegro de inmediato cuando la silueta se hiso visible y tosió la tierra.
-¿y así reciben a su padre?- se quejo amargamente el sujeto que sacudía sus ropas de los residuos líquidos, y de tierra que se quedaron adheridos a su ropa. -si hubiera sabido de este recibimiento, me hubiera quedado en el inframundo.
Los hermanos se quedaron inmóviles, tratando de descifrar el chiste o el porque de la sonrisa en el rostro del demonio que yacía frente a ellos.
-Así son los niños ahora.- dijo la demonio burlona que aparecía detrás de el -además, son Brizuelas, no se podía esperar menos de un linaje tan pobre.
William no dudo en lanzarle agua que en el proceso de llegada se congelo a velocidad dejando un pico justo en el borde que se encajo de inmediato en el hombro de la demonio. -Que insolente mocoso- el hielo comenzó a derretirse, aparentemente sin haberle causado daño. Y ella sonrió.
Pero el agua que corría a lo largo de su brazo parecía perforar su piel y adherirse a su hueso, El dolor le hiso gruñir de furia, algo que despertó el sentido del humor de Distefano.
-Te dije que no te fiaras de mis hijos Baudelaire.
-¿Cuál es el truco señor?- carraspeo Silvy llamando su atención.
-¿Perdona?- respondió el confundido tomando seriedad y mirando a la joven rubia que comenzaba a arrugar la nariz en señal de que estaba molesta. Justo como Belén.
-tienes el mismo Bendito carácter de tu madre- admitió acariciando su barbilla y repasando su mirada en cada uno de sus hijos.
Baeth, le miraba perplejo tal vez no creía o tal vez si, su musculatura había aumentado un poco aunque su complexión era delgado y ahora tenia una tatuaje, pero no pudo apreciar bien la figura tatuada ya que la mitad de su brazo estaba cubierto con la manga de su playera. Su mirada seguía siendo la misma, incluso sus facciones, solo que ya era mayor.
La siguiente fue Shirley, parecía de la misma edad de Baeth, cabello castaño claro ondulado y largo, mas debajo de sus hombros, mirada sombría, firme y unos hermosos ojos azul celeste.
Siguio William con su cabello negro como el de Beel, y desordenado, facciones crispadas, ojos azules y complexión delgada.
Y por ultimo, sin evitar poder mirar a ambos al mismo tiempo, estaban Nathan y Silvy.
Ambos Rubios, el con el cabello corto en melena y ella con el cabello lacio y largo;El con los ojos marrones, y ella con los ojos azules. Nathan le miraba con odio como si esperara atacarlo.
Pero Carlos se limito a sonreír, sin duda tenia razón, sus hijos estarían mejor con su madre que con el. Sabían defenderse y usar sus dones, estaban a la defensiva y analizaban el más mínimo movimiento.
-¿seguirás mirándonos de esa manera o nos explicaras a todos el porque te fuiste?- pregunto Baeth sin dejar de sostener su mirada cautelosa.
-No me fui, literalmente morí y regrese a mi lugar de origen, el inframundo, fui torturado por días que curiosamente resultaron ser años en tierra -Carlos se detuvo y miro un momento a Aline con reproche y continuo. -Quería ver a mi familia pero creo que no llegue en buen momento.
-Demasiadas patrañas y sentimentalismo para ser un ser de inframundo "padre".- le interrumpió Nathan, mirándolo fijamente y llamando la Atención de Baudelaire, pues el jovencito tenía los ojos completamente oscurecidos. Con un poco de labor podría aliarlo con su abuelo y seria premiada por su eficiencia.
-Gracias a mis patrañas sentimentalistas tu y tus hermanos están aquí, Vitalis- le respondió su padre con una sonrisa mas que de orgullo era burlona.
-Es un desperdicio- de un ágil movimiento quito su mano de encima -¿Qué creías? Que desapareciste todo este tiempo y que a tu regreso estaríamos con los brazos abiertos diciéndote "papi"?-
-De hecho- comento la demonio sin observar a nadie en particular sonriendo mordaz.
Carlos le miro perplejo. Pues Aline tenia razón, eso realmente era lo que esperaba, pero al parecer su instinto estaba mas desarrollado de lo que el creía y podría ser que le vieran como un enemigo mas.
-Por mi puedes volver al infierno- dijo Nathan casi escupiendo el veneno y desapareciendo de su vista al instante.
Silvy se sintió insegura de quedarse parada junto a sus demás hermanos como si fuera fila para pasar lista, y sin su mellizo. Quiso hacer una salida igual que el, algo que también dejara con cara de idiota a ese señor que se presento ante ellos diciendo que era su padre.
-¡Usted!..-le gritoneo tratando de imitar el tono de Nathan, y para darle realismo alzo su dedo acusador, señalándolo. Pero no pudo decir nada hiriente, ¿y si de verdad era su padre? No quería hacerlo sentir mal. -Es un mal educado, pudo haber tocado la puerta- Subió las escaleras, dando fuertes pisotones, dejando en claro que estaba molesta al igual que su mellizo.
-Igual a la madre- musito el dhampir. -¿Quién sigue para mandarme al carajo?- repaso su vista una vez más en ellos y aun ninguno se atrevía a emitir palabra alguna.
-Carlos, hay que retirarnos- Aline percibió a Belén y Evan aproximarse.
-¿Por qué? ¿no ves lo bien que me la estoy pasando?- Aline le miro severamente-¡Baj! -desapareció en llamas antes de seguir escuchando a la demonio....